martes, 16 de junio de 2015

La magia de Momento Verso

Durante la feria del libro de Madrid tuve la oportunidad de conocer la iniciativa Momento Verso. Me veo impulsado casi por obligación a compartirlo aquí.

Cuando pasabas muy atento a lo que cada caseta ofrecía, estabas descuidando que justo a tus espaldas ocurría algo mágico. Sobre la gravilla, una enclenque mesa de playa sostenía en el aire una maquina de escribir. Colgando de la mesa, un cartel rezaba con pidiendo atención: "Tú me das el tema y yo escribo el poema".


Era difícil resistir la tentación de acercarse, al menos para tratar de entenderlo. Cada pisada dirigida al misterio se solapaba con los ruidos metálicos que producía un alma nerviosa por crear. Y una vez frente a la poesía, me encontraba con alguien con sentimiento que se machacaba los sesos contrarreloj por encajar una invención perfecta en una pequeña cuartilla mecanografiada.

Y es que ocurría así de simple: uno difícilmente podía haberlo imaginado, pero ellos lo hacían realidad con una naturalidad que impresiona. Funciona tal y como dice el anuncio: uno se para delante del artista de la poesía y expone su preocupación, el afecto que quiere expresar a alguien, su modo de ver la vida... lo que uno quiera, ellos pueden abarcarlo todo con sus versos. Y tras un segundo en los cuales, meditabundos, rebuscan en su propio horizonte de imágenes y sensibilidad para abalanzarse a escribir sobre la máquina. Cada palabra, cada letra, me atrevería a decir, está pensada y pulsada con el mayor mimo concebible para formar un todo que nos ofrecen plasmado en una cuartilla, de tinta negra y en ocasiones roja para resaltar, y con la firma y la fecha de la autoría. Se ofrecen también a leer su propia creación, y uno no puede evitar sentir una convulsión sana con esa musicalidad que disfruta y que se lleva para casa, para releerla en los momentos que nunca pasan...


¿Y quiénes hacen esto posible? 

Se trata de dos hermanos, Diana y Alejandro Panés, que sentaron su pequeño espacio - en lo físico, pero para nada en lo emocional - en el paseo de las casetas de la Feria del Libro. Lo espectacular es que no sólo ellos participaban, sino que acogieron durante esos días a poetas que se acercaron a redactar las peticiones de aquellos que llevan tanto dentro y que les buscaban a ellos para darle forma.



La feria del libro ha acabado, pero no su iniciativa, que llevan ya un tiempo desarrollando. Echen un ojo a su página web www.momentoverso.com y a sus redes sociales, para conocer en qué punto tienen instalada su máquina de escribir ahora mismo y vayan a pedir ese poema que con tanta urgencia necesitan para calmar su deseo.


jueves, 1 de enero de 2015

Mi estantería de 2014

En primer lugar, ¡felicitar a mis lectores este nuevo año 2015! Todo un lujo contar aquí con vuestra presencia y con vuestro detenimiento y mimo a la hora de leer y comentar mis divagaciones.
Siento tener un poco abandonado el blog, porque reflexiones no me faltan, ¡pero sí tiempo para plasmarlas adecuadamente! Ojalá este año me deje cumplir este objetivo.

Vamos pues a lo que nos ocupa esta entrada:

Ratos muertos en el transporte público, media hora antes de dormir... Todo ello ha contribuido a la consecución de este resultado. Durante este año he leído una cincuentena de libros, y os dejo aquí un resumen de lo más interesante que me he encontrado. La lista completa la podéis encontrar en mi perfil de Goodreads.

Poesía: este año ha sido especial en el contacto con la poesía, a la que me estoy aficionando rápidamente. Comencé leyendo algunas recopilaciones de Luna Miguel, pasé por cada número romano de las Rimas de Bécquer, disfruté mucho con Las personas del verbo de Gil de Biedma y me atreví con la poesía completa de Garcilaso de la Vega. De ninguno de ellos me he arrepentido, y volvería a ellas con sumo gusto. 
Y empiezo este año con más poesía, entre manos tengo la poesía de Jardiel Poncela.


Teatro: siguiendo la estela del año pasado, mi gusto por el teatro ha ido en aumento. Tanto, que este género ha sido el que más he cultivado durante este año. Me he dividido por un lado leyendo teatro del siglo XX como a Mihura, ¿Quién teme a Virginia Woolf? de Edward Albee, Benavente y algo que todavía queda por ahí de Jardiel.  Por otro, me he bajado al siglo XVII para leer un par de obras de Shakespeare, el enredo tan humano y endiablado de El perro del hortelano de Lope de Vega y la sublime filosofía de La vida es sueño de Calderón de la Barca
Apurar, cielos, pretendo...


Picaresca española: Merece dedicarle un apartado al hecho de haberme leído en un mismo año un libro que nunca me atreví a acabar como es el Lazarillo de Tormes, y la caricatura que hace Francisco de Quevedo en La vida del Buscón. Ambas novelas son el mejor exponente de este tipo de relatos autobiográficos por capítulos donde un joven intenta ganarse como puede la vida en aquella época de miseria del Siglo de Oro.


Cuentos y relatos: Si tenemos que hablar de piezas cortas pero no por ello menos sublimes, las Leyendas de Bécquer me dejaron tal impresión que me dediqué a buscar en diversos volúmenes aquellas que me faltaban por leer. Algunos de los trece problemas de Agatha Christie tuvieron tanta fuerza que igualaban a sus novelas completas. Y, por favor, qué delicia leer los Cuentos Peregrinos de García Márquez, marcando la gran mayoría de ellos como favoritos.



Divergente: comencé la saga juvenil Divergente, de la cual me leí sus dos primeros volúmenes en inglés y tengo al tercero en espera. Una historia convencional pero una ambientación muy interesante que algún día quiero comentar aquí.



Me dejo por mencionar algunas otras novelas y libros de ensayos cortos que podéis revisar en mi perfil. Y como siempre, llega el momento de hacer una recomendación del año, que nunca es fácil. Cualquiera de los libros comentados sobre estas líneas es de por sí una muy buena opción para el que quiera aventurarse en una nueva lectura y ahí tiene géneros para elegir.

Pero por destacar una que realmente me impresionó por su profundidad en el dilema que plantea, elijo una obra breve del gran vasco universal Don Miguel de Unamuno. San Manuel Bueno, Mártir nos adentra en la eterna lucha del ser humano del sacrificio de uno mismo en aras de los otros y en la verosimilitud de la fe. Por esto, y por todavía tener ecos en mi cabeza pese a haberlo acabado hace unos meses, lo recomiendo.



domingo, 23 de noviembre de 2014

San Manuel Bueno, mártir

San Manuel Bueno, Martir
Miguel de Unamuno
Cátedra, 152 págs


"San Manuel Bueno, mártir" es una novela de corta extensión que narra la vida de Manuel, el sacerdote de un pequeño pueblo para el cual él es la máxima expresión de un liderazgo no sólo religioso, sino también en todos los ámbitos que rigen la vida del pueblo. Es admirado por todos. Sin embargo, Manuel esconde un secreto tras una apariencia de una vida coherente con su fe, y es un secreto que podría sacudir a la región entera...

La maestría de Unamuno queda bien patente en esta pequeña muestra de talento, que reúne lo mejor de una filosofía propia, de una religión cuestionada y de una aplicación sociológica que resulta perfecta en un una historia al engañar con pretender ser tan poco ambiciosa. Maravillosos los planteamientos que se entreven en todo momento en la narración, desde el punto de vista de una mujer que es testigo de la revelación del padre, y que alcanzan momentos de puro elogio con referencias a diversos pasajes de la Biblia bien escogidos, e incluso a Calderón. Un despliegue increíble para los que rebuscan en lo más profundo de una escritura que con diálogos fugaces hacen refulgir chispas de potente materia prima para la digresión.

Y también otra cosa fascinante es la fuerza con la que las metáforas del paisaje envuelven a los conceptos de fe presentes en la narración, haciendo que el pueblo en sí sea un eco macroscópico de la duda que envuelve al párroco.

De esta obra, por tanto, se tamiza la magnitud del engaño cuando sirve a un propósito general, la tragedia de vivir con ese secreto, y la trascendencia de la vida cuando se tiene la certeza de que es la única, entre otras observaciones brillantes. Y sí, hay lugar para los sentimientos tan profundos que desgarran hasta el alma...



miércoles, 3 de septiembre de 2014

Carta a Peret


Me alegra leer que el día 30 de agosto de 2014 el Periódico de Catalunya me publicó una carta al director dedicada al gran cantante Peret, cuya música disfrutamos mucho desde siempre en el seno de mi familia.

Reproduzco aquí el texto íntegro y agradezco muchísimo a el Periódico la difusión de mi homenaje.



Elegíamos antes el ventilador que el aire acondicionado.

Cuando en nuestros largos viajes nos acercábamos a Barcelona sentíamos un impulso irrefrenable que nos llevaba a escuchar la vieja casete de Peret. Era el recuerdo de una rumba catalana que cubría con color y con un ritmo lleno de vitalidad cada rincón de la ciudad. Un hombre que supo enriquecer para nosotros el aire catalán con un sentimiento único y especial.

Por ello, la muerte de Peret ha supuesto para nosotros perder a un amigo cercano de la familia. Descanse en paz una persona ejemplar y un referente de la frescura en la música. Seguiremos cantando su legado.



http://www.elperiodico.com/es/cartas/entre-todos/cantando-legado-peret/116031.shtml