Tecnócrata es un nombre feísimo. Casi podría ser un insulto, digo casi porque no vaya a ser que me cuelguen por esto cuando nos gobiernen, uno ya ha aprendido a medir sus palabras. En cualquier caso, es algo que suena mal.
Y quizás sea por ello que esta genial canción de Los Punsetes me da para pensar...
Lo que hace que un tecnócrata nos suene mal es precisamente que lo percibimos de forma artificial. Y ciertamente lo es: si vienen para sustituir a los políticos y a tomar las riendas de una forma más técnica, de forma que los balances cuadren y todos sus cálculos salgan a la perfección, será que la política no importa. Entonces que nos lo digan, que nos digan que nos olvidemos de votar y del supuesto poder que tenía el ciudadano con ello.
Ahora no, ahora el poder viene envasado y listo para desprecintarse y activarse cuando tu país vaya en picado. No deje usted que le dé mucho el sol al tecnócrata; trátelo bien, como a uno más de los suyos o incluso más. Él es la solución, y no le damos la garantía porque no la necesita. Él es perfecto.
Él es perfecto. Lo cual quiere evidentemente decir que está ahí porque nosotros ni lo somos y estamos muy lejos de serlo. "Así deberían ser ustedes, llenos de fórmulas y con capacidad de gestión, parcos de palabras y que no tiemblen sus manos al cumplir con los ajustes"
Y no estoy de acuerdo con esto, creo que tenemos nuestro derecho a ser imperfectos.
Al menos déjennos ese derecho, que ya pocos nos quedan.






